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Los contactos son claves a la hora de encontrar un trabajo en biología. Ya comenté en alguna ocasión que esa es una de las grandes lecciones que me ha enseñado mi profesión, así que compartiré mi experiencia contigo, a ver si estás de acuerdo conmigo.

La importancia de un buen networking

Contacto ≠ Enchufe

No es lo mismo un contacto que un enchufe. Para nada. Un enchufe es alguien que, sin que tenga que ver con tus méritos, te coloca en una posición ventajosa frente al resto. Sin embargo, un contacto es una persona a la que has conocido y que cuando necesita a alguien con un perfil profesional como el tuyo piensa en ti antes que en otros.

El enchufe se acordará de ti no por tu trabajo, sino por quiénes son tus padres, tus amigos o el poder que tengan tus allegados, y no le importará cómo desempeñes tu trabajo. El contacto se acordará de ti por tu valía, por la impresión que le dejaste, porque realmente te considera adecuado para el puesto.

Cómo empezar a hacer contactos

No existe un recetario para comenzar tu red de contactos. Y en realidad no se diferencia en nada de cómo conoces a gente en tu día a día. De hecho, tiene mucho que ver con hacer amigos. Porque, al fin y al cabo, un contacto es alguien que te tiene aprecio y confía en ti y en tus capacidades. Nadie te va a ofrecer un puesto si cree que puedes arruinarlo todo. Hay que crear una vínculo de confianza. Y cuando hay confianza, el salto a la amistad es bien pequeño.

Sin embargo no siempre un contacto va a ser sinónimo de un amigo. Hay relaciones que son meramente profesionales. Pero si aparte de lograr un apoyo sólido en alguien eres capaz de forjar una buena amistad siempre es mucho mejor 😉

Dónde hago mis contactos

En cualquier oportunidad, momento y lugar que puedas. Así de sencillo. Y así de difícil. No se trata de ir acosando a cualquier persona por la calle, sino de tratar de establecer una conversación con aquellas que consideres interesantes. Pero no trates simplemente de añadir una muesca más en la cuenta de tus contactos. Disfruta del proceso. Conoce a la persona, aprende de ella, crea una auténtica red de confianza. Porque además no estás conociendo solamente a un individuo, sino que cada nodo que añadas a esa red abre un sinfín de oportunidades de conocer más gente.

Existen multitud de formas de alimentad tu red:

1. Los compañeros de la carrera

Ésta es fácil, ¿eh? Quizás ahora pienses qué te pueden aportar a nivel profesional los colegas de fiestas universitarias, los compañeros que te pasaban los apuntes o los amigos con los que juegas a los dardos en la cafetería y te tomas el café entre clase y clase. Ellos tienen el mismo status que tú, saben lo mismo, os movéis en los mismos círculos… Pero eso es ahora, quizás dentro de un año recibas la llamada de alguno de ellos porque en su trabajo hay una vacante y cree que tú darías perfectamente el perfil 😉

2. Los compañeros del departamento

Aquí ya vamos afinando un poco más. Estos contactos estarán ya totalmente dentro de tu área de interés laboral. Compartís gustos, trabajáis en el mismo campo (o muy similar) y os veis con mucha frecuencia. La hora del descanso para el café, las cañas que de tanto en tanto se organizan, las comidas navideñas del departamento o las lecturas de tesis de compañeros suelen ser los mejores escenarios para afianzar esos incipientes lazos que surgen inherentes al trabajo diario común 😉

3. Los congresos, charlas y workshops científicos

Estos son las eventos ideales para poner en marcha el networking al 100%. Aquí encontrarás gente relacionada con tu rama, con los temas con los que quieres trabajar. Aprovecha la ocasión. Preséntate. Sé simpático, pero no adulador. Muestra interés (pero un interés real) por lo que te cuentan. Participa en la medida de lo posible. Y no tengas prisa. En los congresos y demás citas científicas la conversación surge por sí sola. No trates de forzar nada y demostrar lo mucho que sabes de algo. Sé natural. Sé tu mismo.

4. Siguiendo blogs, perfiles sociales y demás de gente interesante

Es la mejor manera de mantenerte al día de todos esos temas que te atraen y una forma de mantener el contacto con esas personas. Participa, comenta, pero siempre cuando tengas algo que aportar. No intentes que se fije en ti por mera saturación o eso será lo que recuerde de ti. Hazte notar con elegancia y aportando valor a la otra persona. No acoses 😉

5. En cualquier sitio donde se presente la ocasión

A veces el azar nos permite conocer a gente en los lugares más inesperados: amigos comunes, la cola del supermercado, durante la visita a un museo, en una entrevista de trabajo… No dejes pasar la oportunidad. Relaciónate, muéstrate como eres y siempre trata de aportar algo a tu contacto. Esa es la mejor impresión que puedes causar 😉

¿Pero eso del networking funciona?

Absolutamente. Y puedo ponerte multitud de ejemplos:

1. Invitaciones a colaborar con otras personas en artículos.

Como ya comenté en alguna otra ocasión, el networking me ha permitido viajar a Noruega para colaborar en un estudio, todo gracias a una estancia breve que realicé para mi tesis doctoral y a la gente que conocía allí. Además, también me han invitado a dar un pequeño seminario a estudiantes de biología en una universidad alemana y me propusieron solicitar una post-doc para realizar con ellos, todo gracias a un email que mandé para una vacante que sabía que no me darían 😛 Pero les gustó mi currículo y se pusieron en contacto conmigo 😉

2. Colaboraciones para tus propios proyectos

Para la creación de este blog he contado con la inestimable colaboración de algunos de mis contactos (y amigos!) en forma de entrevistas. PakozoicoMiquel Llorente y Óscar Domínguez (al que pronto entrevistaré) son un claro ejemplo de ello. Los conocía desde hace bastante tiempo y gracias a ello me atreví a meterlos en este lío 😛 Además, este proyecto que es «El Bichólogo» me ha permitido también conocer a grandes personas de la talla de Luis Miguel Domínguez o Marco de Mesa, que también me cedieron su tiempo y sus palabras amablemente. ¡Todo un lujo! ¿Qué más puedo pedir?

3. Ofertas de trabajo

Sí, también sirve para conseguir trabajo. Del de verdad, remunerado 😉 Mi primer trabajo bichológico lo conseguí gracias a haber acudido a una cena con motivo de la celebración de los 25 años de vida de la licenciatura de biología. Y yo, junto al Bioblogo, íbamos en representación de los alumnos (¡que insensatos los organizadores!). Pues gracias a la gente que conocimos allí nos surgió la oportunidad de unas prácticas y de trabajar colocando cajas nidos para paseriformes en el por entonces Parque Natural de Monfragüe, y cajas nido de corcho para carraca (Coracias garrulus) y cernícalo primilla (Falco naumanni) en diversas ZEPAs de Extremadura.

También pude trabajar un par de meses en la isla de Öland (Suecia) con papamoscas gracias a Nando, que me avisó de la oportunidad y me presentó por email  a quien se encargaba de los contratos.

Finalmente también conseguí mi actual trabajo gracias a otro amigo que me avisó de que estaban contratando en su empresa y me presentó a sus jefes. Envié mi currículo, una entrevista telefónica y en un mes me había mudado a Asturias.

Y estos son sólo algunos ejemplos destacados. Probablemente la mayoría de esas ofertas de trabajo, si no todas, me habrían pasado desapercibidas si alguno de mis contactos no hubiera pensado en mí. Obviamente mi currículo y mis trabajos previos fueron los que decantaron la balanza a mi favor, pero de no ser por mis contactos ni siquiera habría tenido la oportunidad de presentarme a la oferta

Todo eso es muy bonito, pero yo es que soy muy tímido

Sí, y yo también. Esto no es un concurso de popularidad ni una carrera a ver quién tiene más amigos en Facebook o en Linkedin. Es infinitamente más importante la calidad que la cantidad de contactos. Un buen contacto puede abrirte muchas más puertas que 10 malos. Sólo tienes que ser tú mismo/a, no intentes forzar las situaciones. Al principio requiere cierto esfuerzo hacer un networking activo pero al final se convierte en un proceso automático. Tú no piensas en conocer a gente todos los días y sin embargo lo haces. Pues con esto es igual. Déjalo fluir. Be water, my friend.

Ahora te toca a ti

Empieza desde ya a hacer contactos. No lo dejes pasar. Cada oportunidad perdida es un puerta que sigue cerrada para ti. No te obsesiones, pero no lo pospongas indefinidamente. Sé natural y aporta valor a los demás. Ése es el secreto.

¿Has hecho alguna vez networking? ¿Qué piensas de los contactos? ¿Ya has comenzado tu propia red? Cuéntamelo en los comentarios o por las redes sociales 😉 Un saludo!

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Sobre mí

Biólogo, lector y curioso, siempre. Viajero, escritor y fotógrafo aficionado en los ratos libres. Y mientras tanto, ayudo a jóvenes biólogos en mi blog "El Bichólogo

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    1. Esa es la clave: ser proactivo y no esperar a que las cosas surjan. Moverse, actuar y estar donde están las personas o referentes que te interesan 🙂

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