abril 7

Afinando tu pensamiento crítico

12  comments

Como persona de ciencia, eque cada día se extiende más y más en nuestra sociedad. Así que tendrás que empezar desde la carrera a desarrollar tu pensamiento crítico, embotado por viejos sistemas educativos donde predominaba la memorización frente al razonamiento, donde se estudia para aprobar un examen y no para aprender.

El pensador

Y tendrás también que intentar construir una cultura científica a tu alrededor, entre tus amigos, tus familiares, el mundo que te rodea. Una divulgación cercana no sólo sobre la biología, sino sobre la forma de pensar de un científico. Impulsar el desarrollo de ese pensamiento crítico tan necesario en nuestras vidas.

¿Qué es el pensamiento crítico?

En la wikipedia podrás encontrar una definición mucho más amplia, aunque no es la única. Pero yo te lo voy a explicar brevemente a mi manera, como siempre 😉

Pensar de un modo crítico es hacerlo de forma analítica, sopesando los argumentos a favor y en contra, contrastándolos con tus propias experiencias y conocimiento, de una forma clara y objetiva, sin dejarse influir por prejuicios propios o ajenos. El pensamiento crítico tiene una serie de características muy marcadas:

  • Es una opinión informada: no puedes emitir un juicio sobre algo de lo que no tienes información suficiente.
  • Es objetiva: se basa en hechos contrastados, no en conjeturas, creencias o prejuicios.
  • Es razonada: existe todo un proceso lógico que conduce a esa opinión, está fundamentada y argumentada.

El pensamiento crítico, por tanto, debería ser el estándar en la sociedad. Sin embargo, este tipo de pensamiento es cada vez más escaso. Durante mucho tiempo, los sistemas educativos no han fomentado el razonamiento y la discusión, sino que impulsaron la memoria y usaron las calificaciones desnudas como baremo. ¿Cuántos de vosotros habéis estudiado de memoria para un examen, repitiendo como loros lo que decía el libro, y lo habéis olvidado a los pocos días? Yo lo he hecho, y muchas veces.

Tomemos un poco de perspectiva…

Durante siglos la verdad ha estado siempre en los libros, que han sido el medio para difundir el conocimiento. Si estaba publicado, era cierto. Si lo decía el profesor, era cierto. Esto convertía a la gente poco formada en manipulable, pues cualquier información se podía colocar en un libro y la gente la asumiría como cierta, sin tan siquiera plantearse que podría no serlo, que podría no tener sentido.

Éste es un fenómeno que se ha ido produciendo a lo largo de nuestra historia. Era especialmente importante cuando el nivel de alfabetización era muy bajo. Entonces la élites intelectuales podían manipular a la población, que se fiaba ciegamente por el mero hecho de que ellos habían estudiado. Y esa maleabilidad era muy interesante para algunos, que supieron aprovecharse de ello.

Hoy en día hay cada vez más y más gente con una elevada formación académica y muchísima más gente con una formación básica y suficiente. Pero el problema sigue existiendo, aunque ligeramente distinto. Ya no es cuestión de conocimientos, es cuestión de razonamiento, de que no existe una cultura científica en la sociedad, no hay un pensamiento analítico.

El auge de las pseudociencias

Esta situación actual, con gente formada, con algunas nociones de ciencia, pero sin haber desarrollado un pensamiento crítico, es un caldo de cultivo para embaucadores y mercachifles que tratan de sacar tajada. Es por eso que en esta últimas décadas han surgido con mucha fuerza algunas pseudociencias que han arraigado con inusitada fuerza en la sociedad.

Por un lado siempre han existido adivinadores, cartomantes y gente que afirma leer el futuro en las cosas más inverosímiles. Esto tiene más que ver con el pensamiento mágico que con las pseudociencias, ya que ni hay ni es necesario que exista ninguna relación causa-efecto. En este caso, los supuestos «adivinadores» simplemente se aprovechan de la ingenuidad o de la desesperación de sus clientes para alimentar su propio bolsillo. Largo y tendido se podría hablar de este tema, pero se aleja del tema del blog, así que voy a hablar de otras pseudociencias.

La carencia de un cultura científica en nuestra sociedad provoca un hecho muy curioso: la gente no se preocupa por la ciencia, pero ve en el científico una figura de autoridad intelectual. Por tanto, cualquiera algo avispado puede vestir cualquier creencia o superstición de algo de palabrería barata y un halo «científico» y la gente le creerá a pies juntillas.

Medicamento homeopático
La homeopatía se basa los principios de «lo similar cura a lo similar» y en «la memoria del agua». Emplea diluciones seriadas de un compuesto hasta conseguir una de 12CH o incluso menos, donde ya no hay ni una sola molécula del material original. Además, se ha demostrado que su efecto no va más allá del efecto placebo. Y pese a lo absurdo y obvio de todo, su uso se está extendido enormemente hoy en día.

Y numerosas disciplinas se están aprovechando de esto. De entre todas ellas, quizás la que más fuerza hayan cogido en los últimos años han sido el diseño inteligente y la homeopatía. Mientras que el primero no es más que una actualización del creacionismo al mundo moderno y desde un enfoque que pretende ser científico, el segundo trata de vender (literalmente) agua y azúcar como remedios para las más variopintas enfermedades.

Mucho se podría hablar sobre estas disciplinas (y si quieres, algún día le dedicaré un post a cada una de ellas), pero lo importante es que carecen de base científica. Sus propuestas no tienen validez, no siguen ningún método científico, aunque afirman que así lo hacen. Y lo más importante, no resisten un razonamiento lógico y sensato.

Quizás la característica que más me llama la atención de las pseudociencias son sus ataques a lo que llaman la ortodoxia científica, los dogmas de la ciencia. Es su forma de explicar el rechazo ante una sociedad que carece de formación científica adecuada. Afirman que los científicos se enfrentan por sistema a todas esas corrientes que van en contra de la norma establecida. Pero no existe tal norma. No existe el dogma en la Ciencia. Existen lo hechos, las pruebas, las hipótesis falsables y el método científico. Nada es inamovible en Ciencia si hay pruebas que lo contradicen. Y eso es lo que ellos nunca aportan. Pruebas.

Sí, a menudo esgrimen artículos supuestamente científicos, publicados en revistas sin revisión por pares, sin impacto ninguno, sin emplear el método científico y con una metodología deficiente en el mejor de los casos. Sin embargo, por el mero hecho de que usen batas, términos técnicos o sus portavoces alardeen de títulos de doctor, profesor o licenciado, no se les ha de presuponer la verdad absoluta. Igual que tampoco a mí me la debes presuponer en lo que te estoy contando 😉 Está en ti contrastar lo que digo, razonarlo, enfrentarlo a tu propia experiencia y conocimientos, informarte y, finalmente, decidir si tengo o no tengo razón. Eso es pensamiento crítico.

Tu papel

Porque tú tienes un papel muy importante en todo esto. Porque quizás ya has terminado la carrera y tienes el título, o quizás lo vayas a tener muy pronto. Porque durante la carrera habrás desarrollado tu capacidad analítica y tendrás los conocimientos suficientes para abordar estos y otros temas y transmitirlos a la gente, evitando el avance de estas pseudociencias. La divulgación científica tiene un papel fundamental en la lucha contra las pseudociencias.

La gente quiere creer, quiere que existan remedios para enfermedades que la Ciencia aún no es capaz de combatir. Y esa necesidad es explotada por gente sin escrúpulos que puede llegar a poner en peligro la vida de las personas. Por eso es tan importante  y  es tu deber, es nuestro deber, crear esa cultura científica en la sociedad, comenzando por las personas que nos rodean. Tenemos que extender la sana costumbre de ser críticos con la información que nos llueve desde distintos frentes. Predica con el ejemplo, divulga, razona tus opiniones y ayuda a otros a liberarse de la perniciosa influencia de las pseudociencias.

Y de momento lo dejo aquí, aunque se puede hablar largo y tendido de las pseudociencias y los terribles efectos de la incultura científica. Porque cualquiera estamos expuestos al engaño fruto del desconocimiento. Ahora cuéntame tú, ¿qué te ha parecido el artículo? ¿Has tenido que discutir alguna vez sobre alguno de estos temas? ¿Realmente usas un pensamiento crítico? Cuéntamelo todo en los comentarios y, si crees que este post puede ayudar a alguien, difúndelo por las redes sociales 😉

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  1. Hola Nacho,

    Te leo seguido, me gusta tu blog… El post éste está bien planteado, está bueno que un científico se pare desde un lugar de no-certeza; que al final ese es el único lugar que nos corresponde, pero hay mucha, muchísima divulgación hecha desde la confrontación, al final algunos terminan siendo más insoportables que los testigos de jehová; y nadie quiere ser evangelizado. Discuto bastante con ellos; la ciencia positivista es cosa del siglo pasado, y menos la Biología que jamás lo fue.

    A mí me parece que esa cosa del dogma científico está porque por mucho tiempo, fue la Física, con sus leyes y teorías teóricamente perfectas el modelo de ciencia, los físicos los únicos divulgadores y si una manzana se cae, siempre se va a caer hacia el centro de gravedad de la Tierra a una aceleración definida por una foórmula súper simplicista. Nada más lejos del tipo de premisas que se pueden formular en Biología, donde en el mejor de los casos tenemos estados más probables que otros. El ataque al «dogma científico» puede venir por esa parte, o con un argumento más «democrático»: la pluralidad de opinión, la no-hegemonía del discurso. Pero la ciencia creo que si tiene un dogma, que paradojicamente nunca nadie lo atacó, y es un dogma ontológico: «lo que hay (lo que existe) es sólo aquello susceptible de ser razonado y accesible a través de una experiencia sensible». Hablando con algunos colegas, me dicen que «a ellos la metafísica no les dice nada» y es cierto, a mí la verdad que tampoco pero me gusta hacer el ejercicio ponerme en el lugar de quien me escucha. Hay que reconocer que ese «no me dice nada» puede actuar en sentido contrario y alguien de pronto está en pleno derecho de decir «a mí la razón no me dice nada, lo que hay es lo que Dios quiere y creo».

    Y el tema de no reconocer eso, nos lleva por ahí a extralimitarnos como científicos, porque muchos de estos debates terminan en calificaciones muy poco felices para los no-científicos (básicamente que son medio infradotados e incapaces de ver más allá de una biblia/ corán/ lo que sea). En ese contexto hasta yo defiendo a muerte las predicciones del horóscopo. En parte es por ese ánimo confrontativo y por la torpeza de los mismos científicos a la hora de comunicar la ciencia; que no es una cúmulo de datos sino una forma de pensar, como bien lo decís; que muchas veces estos debates se plantean en términos de blanco y negro y no conducen a nada (de prueba, todo el siglo XX)

    ¡Un saludo!

    Reply

    1. ¡Hola David!

      Planteas un punto de vista muy interesante. Sin embargo, yo creo que no existe ese dogma que tú comentas. En ciencia no hay nada inamovible. Cualquier cosa con una prueba que la sostenga será digna de tener en cuenta.

      Yo croe que es necesario mantener un un sano escepticismo respecto al mundo que nos rodea. Y eso hacen (o hacemos) los científicos. Por eso digo que no existe un dogma como tal en la ciencia. Lo que tu llamas dogma no es más que el ámbito de estudio de la ciencia, su objetivo ultimo: conocer y profundizar en todo aquello que podemos experimentar, medir y cuantificar. Todo lo que no lo sea, todo aquello en lo que no se pueda aplicar el método científico, queda fuera del ámbito de la ciencia. Y no es ni mejor ni peor, sólo es otra cosa. No hay que confundir la pluralidad de opiniones con aceptar cualquier respuesta para cualquier cosa 😉

      Ahora bien, es cierto que hay gente que se extralimita. La ciencia trata de explicar el mundo visible, medible, cuantificable. Pero no se mete (o no se debe de meter) en otras áreas, como puede ser la metafísica. Cada una tiene objetivos distintos y usan herramientas distintas. Y mezclar unas cosas con otras sólo lleva a discusiones estériles y a crear bandos enfrentados que nunca van a ponerse de acuerdo porque usan lenguajes distintos y se encuentras en ámbitos de estudio totalmente diferentes.

      También es cierto que los científicos pecamos a menudo de un excesivo pragmatismo y unos planteamientos muy mecanicistas. Pero es simplemente por deformación profesional 😉 Pero un pensamiento crítico, aunque sea primordial para cualquier científico, no tiene por qué ser un pensamiento mecanicista o reduccionista. Todos los científicos deben tener un pensamiento crítico, pero no todos los que tengan un pensamiento crítico han de ser científicos. No sé si me explico.

      El planteamiento de las pseudociencias es otro: vender como científico algo que no tienen ninguna validez para la ciencia. Algo mucho más relacionado con un pensamiento mágico que con un pensamiento crítico. Y a menudo, por no decir siempre, hay detrás una motivación económica o para tratar de crear adeptos a una determinada corriente filosófica o religiosa que, por definición, no pueden ser científicas.

      Es un debate tan interesante como complicado, porque muchas veces no se distinguen bien entre los límites de la ciencia, la espiritualidad, las creencias o la filosofía. Y aunque en ocasiones puedan llegar a chocar, cada una se ocupa de cosas distintas y empleando herramientas que nada tienen que ver unas con otras. Distintos aspectos del ser humano, entendido en el más amplio sentido de la palabra, se pueden abordar desde la metafísica, desde la filosofía, la espiritualidad o la ciencia. Pero cada enfoque es independiente y se centra en distintos aspectos del mismo objeto.

      En definitiva, que hay que pensar sin prejuicios, razonando y siendo consecuentes con la realidad que nos rodea. Aceptar verdades «per se» no es sino credulidad.

      Muchas gracias por tu aporte. Creo que has abierto un debate de esos que seguro que crea posiciones muy encontradas 😛

      Reply

      1. jaja..ni me lo digás. Para algunos colegas soy una oveja negra. Cuando hablo de dogma no hablo en el sentido religioso de «verdad revelada» sino en el sentido «existencialista si se quiere de «posición tomada»: nosotros tenemos una posición, yo secuenció ADN existen 4 bases porque las «veo» (bueno, «lo vemos» es bastante relativo en nuestro trabajo»), el tema es que yo no voy a creer que existan 10 bases porque no tengo pruba sensible de ello, y esa es mi postra; ser escéptico ante la falta de pruebas pero si otro viene y elige creer en la décima base porque el maestro shangri se lo reveló, no es algo que este en nosotros cambiar, por más ciencia que le enseñemos a ese sujeto y por más que intentemos exorcizar las enseñanazas de shangri. Me parece que hay ciero irrespeto de nuestra parte en dejar de lado esa elección sujeta a posturas más existencialistas e la vida de las personas. Podemos criticar al antivacunas porque es una amenaza a la salud pública, pero en lo personal, si el tipo elige no ponerse vacunas por más que le expliquemos porqué debería hacerlo, allá él. A eso iba,
        Soy biólogo, argentino. Te leo hace un tiempo y me gusta tu blog,

        Reply

        1. El problema es el enfoque. Si estamos hablando de ciencia, de cosas y efectos medibles, no se puede admitir algo basado en metafísica. Porque son dos campos totalmente separados.

          Con las creencias individuales la ciencia no se mete. Pero sí con el hecho científico. Y el hecho científico de que la homeopatía, por ejemplo, no funciona es independiente de lo que quiera creer la gente o lo que diga el supuesto médico de turno. Y no sólo es una estafa, sino encima pone en riesgo la vida del paciente si le hace abandonar tratamientos normales y probadamente efectivos.

          En términos donde la ciencia no tiene nada que decir, como la religión, cada uno es libre de creer lo que quiera y ver el mundo como quiera. Pero cuando hay hechos físicos, materiales, probados no hay lugar para creencias existencialistas o metafísicas que vayan en contra de ellos sin la menor prueba.

          Yo ahí no veo irrespeto por ninguna parte. Lo que es, es y no se puede negar. Ahora, si cada cual, pese a lo tangible de la realidad, prefiere inventarse su propia realidad… Es decisión suya 🙂

          Reply

          1. Es lo que te decía al principio, al final escribí tanto que se desdibujó mi mensaje. Me gustó tu post por ese enfoque de no salir a evangelizar en ciencia. Hay muchos científicos de renombre que literalmente llaman a militar contra la religión (o a favor del ateísmo, pero el ateísmo moderno es bastante reaccionario). El el ámbito científico no les damos mucho crédito, pero hacen bastante ruido y la idea que queda es ésa, complatamente sesgada de que queremos combatir la religión.

            Reply

        2. No te preocupes, David. Si te entiendo. Sólo que me gusta aclarar los conceptos, sobre todo para la gente que esté siguiendo el post 😉 Yo no creo que la ciencia tenga que ocuparse de la religión. Hay grandes científicos que son religiosos, igual que hay grandes científicos que son ateos. Es un tema independiente. Otra cosa es el pensamiento mágico y las creencias que pretenden contradecir hechos probados científicamente 😉

          Reply

  2. Buen post! Todo post sobre pensamiento crítico es necesario.

    La verdad es que sí que he debatido mucho estos temas, y según quien te tratan como un «hereje», aplican lo del «Dogma científico», que uso la ciencia como verdad absoluta y no es así. En internet, son batallas muy cansadas (más si se cuela algún troll por en medio), porque las creencias son muy difíciles de desarraigar, ya sea religión, pseudociencia o pensamiento mágico. La gente necesita (mos) creer en algo porque no nos han educado a aceptar al realidad tal cual es, se necesita atribuir a entes externos (dioses, karma, pastillas homeopáticas) lo que se escapa de nuestro control. aunque ese es otro tema.

    Muchas cosas fallan en el sistema educativo, sobretodo, el pensamiento crítico. Tengo compañeros de trabajo licenciados en ciencias (es decir, han hecho la asignatura de química a nivel universitario) y aunque escuchan atentos cuando les explico el timo de la homeopatía, la siguen usando, o asisten a osteópatas en lugar a de a fisioterapeutas. Si dentro de nuestro mundillo la gente cree en las pseudociencias (ya hasta las universidades tienen la caradura de ofertar másteres), ¿cómo hacer que el resto de nuestro entorno nos escuche sin un «ya está la pesada ésta que cree que la ciencia es la verdad absoluta y no ve que las farmacéuticas son el mal»?
    Es que lo tengo todo Nacho, científica, escéptica y atea jaja.

    En fin, hay que seguir trabajando desde todos los campos que podamos para combatir las pseudociencias (en el trabajo, en nuestro círculo de familia y amigos, en las redes sociales, en…).

    Como dices, el divulgar es una obligación para nosotros. contra más críticos seamos, menos manipulables seremos (aunque esto no interese a los gobiernos… pero ese es otro tema, también).

    Reply

    1. ¡Buenas de nuevo Mireia!

      Estoy totalmente de acuerdo contigo y suscribo cada uno de los puntos que expones. Es agotador y terminas siendo el pesado del grupo. Pero creo que es importante. Porque al final no sólo se divulga en televisión o en los libros o en internet (¡que es fundamental!) sino que es a tu alrededor donde tienes más influencia. Hay que atacar los problemas por todos los frentes.

      La labor de todos los que divulgáis en internet es fundamental pero, en general, está poco valorada. Y es necesario que desde organismos oficiales se haga un esfuerzo aún mayor por acercar la ciencia a los ciudadanos y por estimular el pensamiento crítico.

      Un saludo y muchas gracias por tu aporte, que pienso que es muy interesante 😉

      Reply

  3. Estoy muy de acuerdo, las pseudociencias son un problema y le quitan la veracidad y rigor científico a la verdadera ciencia, es ilógico defender algo que no es ciencia con argumentos científicos, muchas veces discuto con personas que solo dan su opinión pero no es una opinión informada, sino basada completamente en conjeturas y prejuicios que tienen de las cosas, es muy difícil hacer entrar a alguien así en razón, por ello la importancia del pensamiento critico

    Seria genial que dedicaras de a poco un post a algunas pseudociencias famosas por utilizar artimañas
    Saludos, excelente trabajo de redacción. Excelente artículo!! 😀

    Reply

    1. Muchas gracias Sebastian. Yo creo que es muy importante promover entre la gente que te rodea el pensamiento crítico. A menudo es fácil que uno confíe en cosas que oye por ahí sólo porque más gente hablar de ellos, ayudando así a mantener supersticiones o creencias totalmente carentes de ninguna veracidad, sin una sola prueba que las apoye y muchas en contra.

      Tengo en mente algún día hablar sobre la homeopatía o el diseño inteligente, que han arraigado con fuerza en muchas partes del mundo. Pero es un post que tengo que preparar bien, así que me llevará un tiempo 😉

      ¡Un saludo y gracias por tu aporte!

      Reply

  4. Hola Nacho,

    Este post me ha encantado (muchos otros también, pero éste es muy necesario para la sociedad).

    Sobre los curanderos, videntes y otros, no se puede hacer mucho porque aquí ya entran las creencias de cada uno, pero por lo menos ellos no alardean de usar método científico, asumen que tienen dones y poderes.

    Del diseño inteligente no he oído a hablar, pero la homeopatía al final me la encontraré hasta en la sopa xD Sé de varias personas que la utilizan y he tenido debates con algunas personas cercanas a mí, pero no hay forma, se empeñan en qué la medicina les provoca efectos secundarios y la homeopatía no y que con la homeopatía se han curado.

    Leyendo el post se me ha ocurrido una idea que quizá te puede parecer interesante: En vez de dedicar un post a alguna pseudociencia concreta, podrías dedicar un post a explicar qué es el método científico y en qué se basa o hacer un post contraste entre alguna pseudociencia que afirma usar el método científico y el análisis sobre qué es el método científico, para que quede todo un poco más claro de porqué la pseudociencia no es ciencia.

    A parte, el pensamiento crítico es útil para muchas otras cosas, como para no creernos a ciegas todo lo que nos dicen en reportajes, documentales, revistas, publicidad… etc.

    Un saludo y buenas noches 🙂

    Èlia Vives

    Reply

    1. ¡Hola de nuevo, Èlia!

      Tomo nota de esa idea. A ver si me da tiempo a prepararla para el siguiente post (o el que viene, porque también tengo unas cuantas entrevistas pendientes jeje).

      El diseño inteligente hizo un intento de entrar en España hace unos años, llegando incluso a prepararse algún ciclo de charlas sobre el tema. Pero afortunadamente la comunidad científica se volcó en el tema y se cancelaron. Desde entonces no está muy extendido en España, pero hay que estar atentos, que siempre hay alguno por ahí hablando del tema.

      En Estados Unidos es otro cantar. Hay sí que ejerce mucha más presión y está bastante más extendido y mucho mejor organizado. En los colegios y en algunas universidades se imparte como una alternativa a la teoría de la evolución por selección natural.

      Muchas gracias por pasarte a comentar y a ver si tengo tiempo para montar ese post 😉

      ¡Un saludo!

      Reply

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