Todo buen bichólogo que se precie no puede hablar de preparar una salida de campo y no incluir los prismáticos. Es un elemento fundamental del equipo sin el que te perderás muchas, muchas cosas. Es tal la importancia que le doy a los prismáticos que siempre llevo un par en el coche. De hecho, ahora mismo, llevo unos pequeños de 8x20 (de techo) y unos 12x50 muy antiguos de porro (ambos los he ido "heredando" jeje).
Además, como todo material óptico, no resulta nada barato, por lo que es fundamental elegir bien los prismáticos. A nadie le gusta hacer una mala inversión de su dinero, por eso debes buscar un modelo que se adecue a tus necesidades y, por supuesto, a tu presupuesto.
Los prismáticos se componen principalmente de dos juego de lentes (oculares y objetivos) y los prismas, que guían la luz que entra por las lentes objetivo hasta las lentes oculares. Su funcionamiento básico es bien simple, como ves. Pero hay un montón de detalles que pueden cambiar totalmente la experiencia de asomarse a uno de estos cacharros ;)
A continuación voy a hablaros de algunas características que es necesario tener en cuenta a la hora de decantarse por un modelo o marca. Y después os daré mi opinión. Vaya por delante que no soy ningún experto en prismáticos, sólo me baso en mi experiencia personal.
Tamaño
Aunque mucha gente no lo tiene en cuenta, para mí sí que es una característica importante. Yo ando todo el día de aquí para allá, viajando por la geografía española y el extranjero y los prismáticos son parte indispensable de mi equipaje. Así que me interesa que ocupen el menor espacio posible. Durante años cargué unos enormes prismáticos de porro 12x50 y ahora que me he acostumbrado a mis pequeños prismáticos de techo 8x42 no los cambio por nada :P
Tipo y disposición de prisma
Por lo general son mejores los prismas de vidrio frente a los de plástico, aunque son más caros. Según el tipo de vidrio son BAK-7 o BAK-4, en función de los elementos. Por lo que he oído, se suele recomendar los BAK-4 ya que dan mayor calidad de imagen. Son los que yo uso.
Existen dos clases de prismáticos en función la colocación de los prismas:
1. Prismáticos de porro:
Son los tradicionales, que tienen el prisma en posición no lineal, lo que les da esa forma característica mucho más ancha por los objetivos que por los oculares. Este tipo de prismáticos es más económico pero también más grandes y pesados que sus equivalentes de techo.
2. Prismáticos de techo:
Tiene colocado el prisma en línea con las lentes, lo que permite una mayor reducción de tamaño y peso, así como un aspecto más compacto. Estos son, sin duda, mis favoritos, si bien dicen que los de porro dan mayor profundidad de campo (lo cual, para mí, no es muy importante).
Aumentos y tamaño de lente
Los prismáticos normalmente vienen designado con un par de números separados por una x (8x42 si uso los míos como ejemplo). Este primer número son los aumentos. En este caso significa que al mirar por el prismático veo las cosas como si estuviesen 8 veces más cerca.
Cuanto mayor es el aumento, mayor es el acercamiento. Sin embargo, se incrementa también la distancia mínima de enfoque y se reduce el ángulo de visión (el espacio a 1000 m de distancia que podemos abarcar con los prismáticos). La distancia mínima de enfoque es fundamental en zonas boscosas, mientras que para observaciones lejanas en zonas abiertas, como en el caso de aves estepáricas o acuáticas, no es tan importante.
Llamados así por el inventor de este tipo de prisma, el ingeniero Ignazio Porro
El segundo número es el tamaño en milímetros de la lente objetivo. Esto está también relacionado con el tamaño de los prismáticos, pues unos con una lente de 50 mm será forzosamente más grande que unos con una lente de 35mm. Además, cuanto mayor sea la lente objetivo, mayor cantidad de luz entrará y más nítida podremos ver la imagen. La luminosidad relativa se obtiene dividiendo el tamaño de la lente por el número de aumentos. En mi ejemplo sería 5.25 A partir de 4 se suelen considerar prismáticos luminosos. La luminosidad es especialmente importante durante las observaciones con poca luz, como al amanecer o al atardecer.
El valor de pupila de salida (que también viene determinado por los aumentos y el tamaño de lente) es el tamaño del haz de luz que se forma cuando la imagen está enfocada. Está directamente relacionado con otro parámetro llamado alivio del ojo, que es la distancia a la que la pupila de salida tiene el tamaño de nuestra pupila, de modo que la imagen resultante la cubra por completo. Normalmente a partir de 1 cm es suficiente, si bien las personas con gafas requieren al menos 1,5 cm. Para ello, muchos oculares de prismáticos pueden variar esta distancia gracias a pestañas de goma que se pueden doblar o a que los oculares se pueden enroscar y desenroscar para cambiar esta distancia y poder ser usado con gafas.
En la mayor parte de los casos los prismáticos cuentan con un corrector de dioptrías: uno de los oculares puede regularse individualmente para adaptarlo a las distintas dioptrías del ojo. Primero enfocas con el ocular fijo, cerrando el otro ojo y una vez obtienes la imagen nítida, enfocas con ocular móvil. El número de dioptrías al que se puede adaptar depende de cada modelo.
El cuerpo
Con esto me refiero a la montura de los prismáticos, a cómo están hechos. Personalmente, me gustan que sean resistentes y estén recubiertos de goma, de modo que no resbalen. Es extremadamente útil que sean impermeables y que no se empañen las lentes. Para ello el cuerpo suele estar relleno de nitrógeno o argón. Cuando estás en el campo es fácil que llueva, haga niebla, se pueden caer en un charco, al río... Y no vas a querer que tu preciosa inversión en material óptico se arruine. Siempre es mejor que sean a prueba de agua (waterproof) que resistentes a ella (water resistant).
Transporte
Normalmente todos los prismáticos suelen venir con una correa y una funda de transporte. La correa, cuanto más cómoda y ancha mejor, especialmente si es un prismático pesado. Sin embargo a mí me gustan más los arneses, porque hacen que el prismático no se mueva tanto, esté accesible y el peso se reparta por los hombros en vez de por el cuello. Por contra es muy incómodo si llevas alguna chaqueta y por clima te la tienes que andar poniendo o quitando, ya que va encima de la ropa. Además hace casi imposible que puedas pasarle los prismáticos en un momento dado a alguien que no lleva.
Si andas en zonas con pendiente te acordarás del arnés cada vez que los prismáticos se balanceen y te golpeen el estómago con malicia :P Por si fuera poco, si estás cansado de ser tú siempre el que tiene que pasar los prismáticos a la gente el arnés es la excusa perfecta para que otro sea el donante de prismáticos ;)
Mi consejo
Aún se podría hablar de más características, como el tratamiento de las lentes, y un montón de detalles técnicos. Pero como realmente no los tengo nunca en cuenta a la hora elegir los prismáticos los he omitido. Al igual que ocurre con el mundo de las cámaras fotográficas, hay una cierta obsesión por los características y pequeñísimos detalles que raya lo absurdo, ya que no aportan una diferencia significativa de calidad en comparación con el aumento de precio.
Mis pequeños prismáticos equipados con el arnés. Una excelente inversión ;) Van conmigo cada vez que me asomo al campo :P
Para mí los modelos más polivalentes son los prismáticos de techo 8x42 o 10x50. Yo estoy encantado con los míos, unos Focus Ultima/C 8x42. Me costaron unos 240 euros en Suecia pero ha sido una gran inversión. Muy luminosos, con buena visibilidad aún con poca luz. Son resistentes al agua y a la niebla. Y ya se han llevado algún golpe y como si nada :P También los que le regalé a mi novia están geniales y tienen características similares por un precio algo menor: Opticron T3 Trailfinder 8x42. Perfectos como gama de entrada, para meterte en el mundillo de la observación de fauna.
Sin embargo, estos dos modelos son buenos para mis necesidades personales. Lo que tienes que plantearte antes de la compra es cuáles son las tuyas. Si vas a usarlos en zonas abiertas, vete a los 12x (aunque necesitarás buen pulso ;)). Si requieres una mayor luminosidad porque casi siempre vas a trabajar al amanecer o en horas crepusculares lánzate a por unas lentes objetivo mayores. Si quieres lo mejor de lo mejor, con una garantía de por vida, compra unos Swarowski.
Pero una cosa te digo... No te obsesiones con la calidad extrema. Sí, los Swarowski son geniales, pero con muchísimo menos dinero puedes obtener unos buenos prismáticos que te van a resultar perfectamente útiles y funcionales. Por algo menos de 200€ ya hay buenos prismáticos para iniciarte. A no ser que los vayas a usar profesionalmente y que necesites una asombrosa calidad de imagen, un nivel de detalle extremo y una altísima luminosidad (que casi nunca es así) no son necesarios unos prismáticos de alta gama. Ahora, si te los puedes permitir, ¡adelante! Y si te sobra el dinero y también me quieres regalar unos Swarowski a mí, yo encantado :P :P
Hasta aquí llega esta pequeña guía. Espero que te sirva si estás pensando en comprar unos prismáticos o renovar los que ya tienes. ¿Cuál ha sido tu experiencia? ¿Hay alguna característica que añadirías como importante? ¿Alguna que quitarías? Te espero en lo comentarios. Seguro que tu experiencia y tu opinión nos pueden resultar muy útiles a todos.
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