abril 12

Un día anillando pájaros

4  comments

Con este post inauguro la sección «Un día». En ella trataré de contar una jornada cualquiera durante alguno de los trabajos que he realizado, para que podáis ver el día a día de un biólogo. Y hoy voy a comenzar con la que quizás es una de las actividades mejor conocidas (al menos de oídas) por todo el mundo: el anillamiento científico de aves (el adjetivo es muy importante).

Un día anillando pájaros
Pechiazul (Luscinia svecica) capturado durante una jornada de anillamiento en la Ría de Villaviciosa

Antes de nada tengo que recordaros que esta actividad está muy regulada. Sólo una anillador titulado puede llevar a cabo estas jornadas de anillamiento y debe ser quien se encargue y vigile la instalación de las redes y el manejo de las aves. Aunque se puede contar con la ayuda de voluntarios y de anilladores en formación, el anillador debe estar presente en todo momento, para poder supervisar las actividades y resolver los problemas e imprevistos que puedan aparecer.

El anillamiento siempre ha sido para mí uno de los trabajos más reconfortantes. Es una actividad muy dinámica (y a menudo agotadora) que te permite estar en contacto directo con los animales. Un contacto muy directo. Además, por regla general, suele desarrollarse en el campo y hay pocas cosas tan gratificantes para un buen bichólogo como una buena jornada campera 😉

Toca madrugar

Cualquiera de estos días de trabajo suele comenzar temprano. Muy temprano. Lo primero es encontrar un lugar adecuado para las redes, en función de las aves que se vayan a anillar. Dependiendo de las especies con las que se esté trabajando y la zona, hay que tener una serie de precauciones. Si estamos en zonas encharcadas, nunca hay que dejar la red tan cerca del agua como para que si un pajarillo cae éste pueda quedar sumergido. Y si por alguna razón es necesario que la red esté a ras de agua (como cuando se anilla mirlo acuático, por ejemplo) entonces debe haber al menos una persona vigilando las redes en todo momento, para evitar que el animal pudiera ahogarse.

Una vez colocadas sólo hay que esperar. O no, porque también hay que desplegar todo el equipo básico de anillamiento: balanza, anillas, alicates de anillamiento, reglas, calibres, guías de aves, material para muestras biológicas (normalmente sangre, plumas y/o esperma), algún sitio cómodo para aposentarse y el avituallamiento, por supuesto. ¿Qué es un largo día de campo sin algo que llevarse a la boca? 😉

Material de anillamiento
Material de anillamiento

Hay que dejar transcurrir un tiempo prudencial entre cada visita a la red para ver si ha caído algún pájaro. Sí, las ganas nos pueden, la curiosidad nos mata, pero si vamos con demasiada frecuencia ahuyentaremos las aves y no se acercarán a la red. Si tardamos demasiado, el animal puede enredarse en la red y sufrir un alto nivel de estrés. Este tiempo de espera también dependerá de las condiciones ambientales y la presencia de posibles depredadores. No queremos que un animal pase mucho tiempo bajo sol, el frío o la humedad. Y por supuesto no queremos encontrarnos un montón de plumas junto a una red desgarrada. Durante el anillamiento SIEMPRE prima el bienestar del ave. SIEMPRE.

Y comienza lo interesante

Cuando nuestra espera se ve al fin recompensada algún lindo pajarillo habrá caído en nuestras redes. Hay que sacarlo con extremo cuidado y habilidad, para reducir al máximo el tiempo de manipulación del animal y producirle el menos estrés posible.

Primero hay que determinar la especie. A continuación se le coloca una anilla de metal de una de las patas identificada con una número único. A menudo, y según el grupo de anillamiento, se puede establecer que se anille en la pata derecha o la izquierda en función del año. La anilla ha de quedar bien cerrada, de modo que sea imposible que se enganche con nada Además debe tener la medida adecuada al pajarillo, para evitar presionar o herir las patas (lo que en caso más extremos podría llegar a la amputación de la misma).

Luego se trata de obtener la mayor cantidad de información en el menor tiempo. Siempre que sea posible se averigua la edad, el sexo y el estado de muda de las plumas, que dependen mucho de la especie y la época del año. También se suelen tomar algunas de las medidas corporales, siendo las más comunes la longitud del pico, el tarso, la quilla, el ala, la envergadura y el peso. También es posible medir la cantidad de grasa y músculo soplando suavemente sobre el vientre.

agachadiza
Anillando una agachadiza común

Una vez anillado e identificado ya podemos soltarlo para que vuelva a volar en paz 😉 ¿No ha sido tan difícil, no? Después es ciclo se repite con todos los individuos capturados en esa ronda. Así a lo largo de todo el día, revisión tras revisión. El número de aves capturadas durante una sesión de anillamiento variará mucho dependiendo de la especie o especies objetivos, el clima, la zona y la suerte.

Puedo aseguraros que el anillamiento es una experiencia muy enriquecedora para cualquier biólogo. Ofrece la oportunidad de trabajar directamente con estos animales, aprendiendo constantemente. Esta actividad te puede proporcionar innumerables alegrías, ya sea a nivel profesional o colaborando con algún grupo de anillamiento. Además, el saber manipular aves y tomar medidas es algo muy demandado en cualquier estudio científico con estos animales.

Pero hay que recordar una vez más que el anillamiento científico no es un hobby ni un juego, sino una actividad científica muy seria, donde el bienestar del animal prima siempre sobre esa foto perfecta que a todos nos gustaría sacar o sobre el poder toquetear un poquito más al bicho en cuestión.

Muchos diréis si merece la pena tanto estrés para el animal: la captura, la manipulación, tomar sangre… Anualmente se anillan millones de aves en todo el mundo, y el anillamiento científico ha proporcionado hasta ahora una enorme cantidad de información que no habría sido posible obtener de otra manera, siendo especialmente importante en todos los trabajos realizados con las migraciones de aves. Es verdad que hoy en día, con la miniaturización de la tecnología hay emisores muy muy pequeños. Pero aún así el anillamiento seguirá siendo útil en la realización de estudios científicos que requieran reconocer individualmente a los animales.

Ría de Villaviciosa
El impresionante marco de la Ría de Villaviciosa (Asturias) donde participé en esta sesión de anillamiento de mi amiga Ana

Sobre el anillador profesional

Sólo me queda comentaros que si alguno estáis interesados en haceros anilladores se trata de un camino largo y complicado.  Hay un extenso proceso de formación que debe estar avalado por uno o varios anilladores expertos, tras el cual deberás afrontar una prueba práctica y otra teórica muy dura. Realmente dura. Pero sin aún sigues interesado, en España existen varias entidades avaladoras a las que puedes recurrir para obtener más información al respecto: la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife), el Instituto Catalán de Ornitología (ICO), la Estación Biológica de Doñana (EBD), el Grupo Balear de Ornitología (GOB) y la Sociedad de Ciencias de Aranzadi. En el caso de SEO/Birdlife, por ejemplo, para ser una anillador titulado deberás pasar primero por un período de formación que no puede ser inferior a dos años, durante los cuales debes certificar haber participado en la captura de al menos 1000 individuos pertenecientes a 50 especies distintas, con un máximo de 100 individuos por cada especie. Estos requisitos pueden variar ligeramente de una entidad a otra, pero en lo básico el proceso es el mismo siempre. Así que, ¡mucha suerte si decidís a haceros anilladores!

¿Y vosotros qué me comentáis? Alguna vez habéis anillado algún pájaro? ¿Cómo fue la experiencia? No seáis tímidos y compartidlo en los comentarios 😉

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF "5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo" para acercarte al trabajo de tus sueños.


Tags

anillador, anillamiento, aves, conservación


You may also like

[Entrevista] Talento Remerckable, con Paz Alvarado

Manejando un blog de biología: las redes sociales

No seas tímid@ y deja un comentario
Noelia Cancelar la respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked

  1. Saludos desde Puerto Rico Nacho,

    He tenido gratas experiencias anillando aves tanto en mi país, como en el tuyo. Quería preguntarte, hay algun manual que recomiendes, dónde uno pueda leer sobre las leyes/reglas en cuestión. Estuve presente en un anillamiento científico donde hubo un mal manejo de aves e incluso una murió (en manos de un biólogo novato). Dado a este suceso abandoné dicho grupo de anillamiento. Quisiera instruirme sobre ésto, por si volviera a ocurrir en un futuro saber cómo abordar la situación de la mejor manera.

    Excelente artículo como siempre!

    1. ¡Hola Noelia!

      Pues hay mucha información por ahí. Yo te puedo hablar de España, que es lo que más conozco (y partiendo del hecho de que sólo he sido anillador específico. Pero te dejo unos links de una de las entidades avaladoras que comento en el blog, donde podrás encontrar mucha de la información que me preguntas: http://www.aranzadi.eus/ornitologia-oficina-de-anillamiento/normativa-y-documentos

      Un saludo dese España y que sigas disfrutando del anillamiento y colaborando al conocimiento científico de las aves 😉

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

Apúntante a la lista de correo

Y llévate el PDF "5 razones por las que un blog impulsará tu empleabilidad en biología"